De un laboratorio de la UPV a la infraestructura de la inteligencia artificial
Equipo de SemiConecta
iPronics capta 108 millones de euros con Nvidia entre sus inversores. Detrás hay nueve años de trabajo que empiezan en un artículo de Nature firmado en Valencia, una cadena de ayudas públicas europeas y españolas que funcionó de principio a fin, y un producto que hoy compite en el mercado más disputado del sector.
iPronics Programmable Photonics anunció el 2 de septiembre de 2026 una ronda de financiación de 108 millones de euros, equivalentes a 125 millones de dólares, colíderada por los fondos estadounidenses Maverick Silicon y Light Street Capital. Con ella, la spin-off de la Universitat Politècnica de València acumula 153 millones de euros captados y se convierte en la mayor operación de capital privado conocida en una empresa española de semiconductores y fotónica.
En el accionariado entran Nvidia, Triatomic Capital, Bosch Ventures, Catalight Capital, el fondo del Consejo Europeo de Innovación, Fine Structure Ventures, Amadeus Capital Partners, Build Collective, The Tate Family Trust y Criteria Venture Tech, el fondo español del grupo CriteriaCaixa. La compañía emplea a unas cien personas, prevé duplicar la plantilla en el próximo año y ha abierto oficina en Santa Clara, en el corazón de Silicon Valley, para acercarse a sus clientes.
Nueve años desde un artículo de Nature
La historia empieza el 21 de septiembre de 2017, cuando Nature Communications publicó un trabajo firmado por Daniel Pérez, Ivana Gasulla y José Capmany, del instituto iTEAM de la UPV, junto a investigadores de la Universidad de Southampton. Describía algo que hasta entonces no existía, un chip de silicio con una malla de celdas sintonizables capaz de reconfigurarse por software para hacer más de veinte funciones ópticas distintas, en lugar de traer una sola grabada de fábrica. La comparación que usaban los propios autores era la de una FPGA, esos chips electrónicos que el comprador programa para lo que necesita, y que en su día crearon una industria entera.
Aquella investigación llevaba detrás el respaldo del Consejo Europeo de Investigación. Capmany había obtenido en abril de 2017 una ayuda Advanced Grant de 2,5 millones de euros para el proyecto UMWP-CHIP, y en septiembre de 2019 sumó una Proof of Concept de 150.000 euros que la propia UPV presentó como el paso previo al lanzamiento de una empresa. El programa europeo hizo exactamente aquello para lo que fue diseñado, financiar ciencia de frontera y después ayudar a sacarla del laboratorio.
La empresa se anunció el 12 de diciembre de 2019, con Capmany, Gasulla, Pérez y el investigador Prometheus Das Mahapatra como cofundadores, el emprendedor valenciano Iñaki Berenguer como presidente y Eladio Crego en la dirección general. Nació con 40.000 euros de capital, según Valencia Plaza, y con seis meses de vida ya estaba en la lista de las 44 candidatas del primer Spinoff Prize que convocaron Nature y Merck, un reconocimiento internacional que pocas empresas nuevas consiguen.
Los primeros años los sostuvieron los fundadores y el dinero público. En 2020 entró un millón de euros aportado por Berenguer y una ayuda del Institut Valencià de Competitivitat Empresarial, según la reconstrucción que publicó EE Times. En enero de 2022 llegó la ayuda del Consejo Europeo de Innovación para el proyecto INSPIRE, 2.453.292 euros según la ficha de CORDIS, con iPronics como coordinadora única y el objetivo declarado de subir la tecnología del TRL 4 al TRL 6 en la escala de nueve niveles con que la Comisión Europea mide la madurez tecnológica, es decir, de prototipo de laboratorio a demostrador probado en condiciones reales. El proyecto se ejecutó entre abril de 2022 y marzo de 2024 y cumplió su objetivo. En julio de 2022 llegó la primera financiación privada, 3,7 millones de euros liderados por Amadeus Capital Partners con Caixa Capital Risc.
En febrero de 2023 la compañía puso en el mercado su primer producto, el SmartLight Processor, el chip del artículo de 2017 convertido en instrumento vendible. Lo compraron departamentos de investigación y desarrollo atraídos por el argumento de recortar de dieciocho meses a un par de semanas el tiempo de probar una función óptica nueva, y EE Times cifra en más de veinte los clientes que llegó a acumular. Ese producto hizo algo más importante que facturar, porque puso a la empresa en contacto con los ingenieros que diseñan redes ópticas y le enseñó dónde estaba el problema que valía la pena resolver.
Ese aprendizaje se convirtió en una decisión estratégica en septiembre de 2024, con la llegada de Christian Dupont como consejero delegado. Dupont trae una carrera de casi cuatro décadas en semiconductores y óptica, con etapas en Texas Instruments, donde participó en la creación de la unidad de negocio inalámbrico en 1992, y direcciones generales en Varioptic, poLight y Dolphin Integration, además de la vicepresidencia en Smart Photonics y Effect Photonics. Al incorporarse dijo que su prioridad era resolver el problema del movimiento de datos dentro de los centros de datos, y que el potencial de la conmutación óptica era inmenso por la demanda que genera la inteligencia artificial.
A partir de ahí la compañía enfocó toda su capacidad en un solo producto para un solo mercado. La Serie A de 20 millones de euros, liderada por Triatomic Capital y anunciada a finales de enero de 2025, se presentó ya como una operación para redes ópticas de centros de datos de inteligencia artificial. El 31 de marzo de 2025 iPronics presentó el iPronics ONE, y en febrero de ese mismo año el Ministerio de Industria le adjudicó 11,4 millones de euros de la segunda convocatoria del PERTE Chip, el 28 por ciento de los 40,6 millones repartidos entre siete proyectos. Con los 5,2 millones que recibió VLC Photonics, dos empresas valencianas de fotónica se llevaron el 41 por ciento de aquella convocatoria. Ese mismo mes iPronics fue seleccionada entre las 71 empresas del EIC Accelerator, seis de ellas españolas.
Este chip de silicio…
Los modelos de inteligencia artificial se entrenan en naves con decenas de miles de GPU trabajando a la vez sobre el mismo problema, así que el rendimiento del conjunto depende de la red que las une tanto como de los propios procesadores. El iPronics ONE es un conmutador que desvía la luz de una fibra a otra sin convertirla antes en electricidad, con lo que ahorra en cada salto el tiempo y la energía de esa conversión y la mitad de los módulos que la hacen. Google emplea la misma idea en sus centros de datos desde hace casi una década, con espejos microscópicos que se inclinan, y ha publicado un ahorro del 41 por ciento en el consumo de su red, aunque no vende esa tecnología a terceros.
La aportación de iPronics es hacerlo en un chip de silicio, sin ninguna pieza móvil y cambiando de configuración en menos de 300 microsegundos, unas trescientas veces más rápido que los espejos. La versión que vende desde mayo de 2025 tiene 32 puertos y cabe en una única unidad de rack, frente a las ocho o más que ocupan los equipos de 300 puertos de la competencia, y The Register sitúa en desarrollo las versiones de 72 y de 144 puertos, que son las que abrirán la puerta a las instalaciones grandes.
¿Qué ha motivado este movimiento?
El mercado al que apunta crece deprisa. La casa de análisis Cignal AI ha revisado su previsión al alza tres veces en año y medio, de más de 1.000 millones de dólares en 2028 a más de 2.500 en 2029 y a más de 8.000 en 2030. Y ya hay dinero encima de la mesa, porque Lumentum, el proveedor comercial de referencia, declaró en febrero de 2026 una cartera de pedidos por encima de los 400 millones de dólares y guía más de 100 millones trimestrales para el arranque de su ejercicio 2027. El cliente existe y paga.
Nvidia ha entendido que ahí está el siguiente límite físico de la inteligencia artificial y desde marzo de 2026 ha comprometido más de 6.500 millones de dólares en la cadena de suministro óptica, con 2.000 millones en cada una de Coherent, Lumentum y Marvell y 500 millones en warrants de Corning que llegan hasta 3.200 sumando acuerdos plurianuales de compra. Que una empresa valenciana de cien personas figure en ese mapa, junto a los mayores fabricantes de óptica del mundo, es la medida real de lo que ha conseguido el equipo de la UPV.
La composición del consejo confirma la naturaleza de la apuesta. Manish Muthal, de Maverick Silicon, con carrera previa en Intel, LSI, Xilinx y Broadcom, y Geoffrey Tate, fundador de Flex Logix, se incorporan como consejeros, y Young Sohn entra como asesor estratégico. Sohn dirigió Inphi, una empresa de semiconductores para comunicaciones ópticas, hasta llevarla a bolsa en 2010, fue presidente y director de estrategia de Samsung Electronics, y hoy preside HARMAN International y se sienta en los consejos de Arm y de Cadence Design Systems. Son operadores de silicio con décadas de oficio, gente que sabe leer un informe de fabricación, y su llegada al consejo dice más sobre la calidad técnica de la compañía que cualquier cifra. En la misma línea, Maverick Silicon ya había invertido en Celestial AI y en Avicena, y Light Street entró dos veces en Ayar Labs, de modo que tres inversores con experiencia previa en este mismo problema físico han convergido en iPronics.
Una muestra de la Industria Española de Semiconductores
La operación demuestra que la escalera de financiación pública puede recorrerse entera hasta llegar al mercado global. El Consejo Europeo de Investigación pagó la ciencia en 2017, el Consejo Europeo de Innovación pagó el salto del laboratorio al demostrador entre 2022 y 2024, el PERTE Chip pagó la industrialización en 2025 y el capital privado internacional puso precio a la compañía en 2026. Esa secuencia es la que describen todos los documentos de política industrial del sector, y aquí hay un caso con fechas, con importes y con un resultado medible. Cerca de 6,8 millones de euros del Consejo Europeo de Investigación en la línea de la universidad y al menos 13,9 millones de ayudas a la empresa han terminado atrayendo 108 millones de capital privado internacional, y eso convierte cada euro público en un argumento a favor del programa que lo puso.
La ronda también sitúa a España en el mapa europeo de la fotónica con una cifra que no tiene comparación en el continente. Los referentes europeos del segmento se mueven un orden de magnitud por debajo, con los 58 millones de dólares que levantó la francesa Scintil Photonics en septiembre de 2025, y en junio de 2026 Openchip recibió 115 millones de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica, que son fondos públicos. La operación de iPronics es de otra naturaleza, porque aquí ha sido capital privado internacional el que ha tenido que fijar un precio, aceptar la dilución y sentar consejeros, y esa es la validación más exigente que existe.
Ese resultado no es casual, porque el ecosistema fotónico español tiene masa crítica. El Institut de Ciències Fotòniques coordina PIXEurope, la línea piloto europea de circuitos fotónicos integrados, dotada con 400 millones de euros y repartida entre una veintena de socios de once países, que se abre a usuarios finales en 2026. En Vigo, Sparc Foundry levanta una sala blanca de más de 1.600 metros cuadrados con capacidad para 20.000 obleas anuales y 17,2 millones de euros de capital público, con entrada en operación prevista para el primer semestre de 2027. El Gobierno cifra entre 2.500 y 3.000 millones de euros la inversión pública comprometida en semiconductores, fotónica y cuántica desde el plan de recuperación, con más de 5.000 millones movilizados, y los clústeres se concentran en Cataluña, Madrid, Valencia y Canarias. iPronics es la primera empresa que atraviesa entera esa cadena y llega al mercado internacional, y probablemente no será la última.
Hay además un detalle que suele pasar desapercibido y que importa para el retorno de la inversión pública. Las tres familias de patentes que sostienen la arquitectura figuran a nombre de la Universitat Politècnica de València, con Capmany, Pérez-López y Gasulla entre los inventores, y la universidad participa además en el capital de la empresa. El conocimiento y su titularidad se quedan en Valencia, y el éxito comercial de iPronics revierte directamente sobre la institución que financió la investigación y sobre el grupo que la hizo, que sigue produciendo ciencia con dos nuevas ayudas del Consejo Europeo de Investigación concedidas en septiembre de 2023, una Advanced Grant de 2.491.250 euros y una Starting Grant de 1,5 millones para Daniel Pérez-López.
¿Entonces?
Los 108 millones tienen destinos concretos. Financian la comercialización del producto actual, el desarrollo de las versiones de 72 y de 144 puertos, la producción en la línea de empaquetado y ensamblado que la compañía anunció en marzo de 2026 con Fabrinet, y la contratación que debe duplicar la plantilla. La empresa ya declaró en marzo de 2026 tener sus diez primeros clientes entre grandes operadores de nube y fabricantes de clústeres de inteligencia artificial, y el siguiente hito natural será poder nombrarlos, junto con la publicación de las especificaciones completas del producto que los ingenieros del sector esperan para comparar. Los ciclos de cualificación en centros de datos se miden en meses, entre nueve y dieciocho en el caso mejor documentado del sector, así que 2027 será el año en que se vea la tracción comercial.
Mientras eso llega, lo conseguido ya está en el marcador. Una idea publicada en Valencia en 2017 es hoy una empresa de cien personas con oficina en Silicon Valley, con producto en el mercado, con dos operadores veteranos de la industria del silicio en su consejo y con Nvidia en su accionariado. Para un sector que lleva años discutiendo cómo convertir buena ciencia en industria, iPronics es el ejemplo que faltaba.
Monitoreo de convocatorias
En este primer boletín queremos hacer hincapié en las convocatorias que la Agencia Estatal de Investigación (AEI) tiene previstas para lo que resta de año. En caso de que te surja alguna pregunta ¡No dudes en escribirnos!
Puedes contactarnos si necesitas más información…de hecho, estamos trabajando en un sistema de alertas y una base abierta a finales de 2026.
Lo que viene en SemiConecta…
SemiConecta arranca septiembre con el objetivo de favorecer el desarrollo de los grupos y mejorar las dinámicas de trabajo fomentando relaciones más ágiles para en 2027 lograr dar un salto adelante.
Con ese fin, se van a organizar visitas a entidades que quieran mostrar sus instalaciones al equipo de la plataforma u otras entidades participantes; asimismo, se publicará antes de que termine el año la Agenda Estratégica de Innovación en la que han estado trabajando los grupos de trabajo y se reformará la web para hacerla más interactiva.
Esperamos que la plataforma siga convirtiéndose en un espacio de encuentro de la industria.
SemiConecta es un espacio orientado a la conexión práctica entre todos los agentes de la cadena de valor de los semiconductores en España